Le estaba comentando a una amiga el otro día que puedes corregirte diciendo: "Te quise tonto" en vez de "Te quise tanto", aunque a decir verdad las dos aplican igual de bien. Estás semanas he hablado y hablado de lo mismo, y aún así siento que no termino de sacar lo que tengo qué decir, o tal vez me queden cosas pendientes por mencionar.
Me he estado acordando terriblemente de ti, mocosillo tonto. De todas las cosas padres que nos pasaron, las tonterías que cometimos, los sustos que pasamos. Me gustaba estar contigo porque a tu lado podía dejar atrás toda la madurez con que me conduzco día con día. Podía dejar que tú sintieras que eras el maduro en la relación, el responsable, el trabajador, el que tenía esperiencia "in the ways of the world" y que yo nada más poseía información de enciclopedia, que era tu cerebrito. Junto a ti podía dejar salir mi complejo de Peter Pan y dar rienda suelta a mi desmadre. Recuerdo cuántas veces nos pusimos a jugar luchitas en la cama, e intentaba distraerte con un beso cuando veía que ya había perdido, pues nunca me dejaste ganar. Me daba igual ganar o no. A tu lado yo era feliz, TAN feliz, que me distraje de la realidad, y por pensar que cedía ante todos tus gustos y caprichos supuse que estarías contento a mi lado.
Ahora dices que quieres volver. La semana pasada estaba casi convencida de que te diría que no. Ahora ya no estoy tan segura. Sé que nunca tendremos lo que teníamos antes, pero ¿quién dice que no puede ser igual de bueno? Esto es, si ahora tú estás dispuesto a hacer lo que yo quiero.
No quiero involucrar más a las familias. No quiero tener responsabilidades pertinentes de alguien que tal vez en un futuro se pueda casar contigo porque nunca quise hacerlo. No quiero extrañarte todos los días ni sentirme culpable porque no podemos hacer todo lo que queremos a causa del horario antediluviano que tengo establecido en mi casa. No quiero más problemas con mi padre a causa tuya, ni quiero abandonar a mis amigos con tal de correr a verte unos minutos. Y quiero dejar esto en claro, porque nunca más me quiero volver a sentir culpable por causa tuya.
Tal vez sigo en esto por lo que dicen las revistas, por este temor al compromiso y porque siento que en cualquier momento te irás otra vez. Pero amor mío, estás bien pendejo. Para qué te fuiste si me amabas y no dejaste de pensar en mí?
Mostrando las entradas con la etiqueta Juanjo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Juanjo. Mostrar todas las entradas
sábado, 25 de febrero de 2012
Te quise tonto
domingo, 6 de noviembre de 2011
TE AMO
Te amo y te extrañaré.
No puedo creer que te perdí.
Aún guardo en mi piel el olor de la tuya.
Por desagradable que parezca, quisiera no lavar nunca mis brazos para conservar el olor que tu cuello dejó en ellos.
Quisiera echar atrás el tiempo.
Quisiera haberme armado de valor y tener el poder para satisfacer lo que te hizo falta en nuestra relación.
Lamento tanto que te vayas.
Se me parte el alma.
Me entristece haberte hecho partir.
Y me encabrona no haberme dado cuenta de que cada vez te alejaba y te alejabas más y más de mí.
Lo daría todo porque volvieras.
Sabes que me arrancaría el corazón porque volvieras.
Pero ya sabemos que no funcionaría porque la situación es la misma.
Lo que nos alejó forma parte de mi vida en este momento y no dejará de ser así durante largo tiempo.
Espero que al terminar ese periodo, sigamos en contacto y tú quieras volver.
Que todo sea mejor que antes.
Que te quedes a mi lado siempre.
Que pueda estar contigo a todas horas.
Yo procuré no hostigarte, no enfadarte.
Y al final resultó que no te dediqué suficiente tiempo.
¿Será tal vez, como tú dices, que permitimos que sucediera?
Yo sé que sí me lo dijiste, pero no le di tanta importancia.
Quiere decir que no le di suficiente importancia a nuestra relación, y éso que dije que era lo más valioso para mí.
Eres mi amor, mi vida, mi todo.
Siempre estarás en mi corazón y mis recuerdos.
Y espero que tal vez, más adelante, quieras volver.
No puedo creer que te perdí.
Aún guardo en mi piel el olor de la tuya.
Por desagradable que parezca, quisiera no lavar nunca mis brazos para conservar el olor que tu cuello dejó en ellos.
Quisiera echar atrás el tiempo.
Quisiera haberme armado de valor y tener el poder para satisfacer lo que te hizo falta en nuestra relación.
Lamento tanto que te vayas.
Se me parte el alma.
Me entristece haberte hecho partir.
Y me encabrona no haberme dado cuenta de que cada vez te alejaba y te alejabas más y más de mí.
Lo daría todo porque volvieras.
Sabes que me arrancaría el corazón porque volvieras.
Pero ya sabemos que no funcionaría porque la situación es la misma.
Lo que nos alejó forma parte de mi vida en este momento y no dejará de ser así durante largo tiempo.
Espero que al terminar ese periodo, sigamos en contacto y tú quieras volver.
Que todo sea mejor que antes.
Que te quedes a mi lado siempre.
Que pueda estar contigo a todas horas.
Yo procuré no hostigarte, no enfadarte.
Y al final resultó que no te dediqué suficiente tiempo.
¿Será tal vez, como tú dices, que permitimos que sucediera?
Yo sé que sí me lo dijiste, pero no le di tanta importancia.
Quiere decir que no le di suficiente importancia a nuestra relación, y éso que dije que era lo más valioso para mí.
Eres mi amor, mi vida, mi todo.
Siempre estarás en mi corazón y mis recuerdos.
Y espero que tal vez, más adelante, quieras volver.
martes, 4 de enero de 2011
¡Gracias mi niño!
Quisiera que nada te perturbara, nada te molestara. Que el mundo se doblegara ante ti así como lo hago yo con el más ligero roce de tus manos.
Es verdad que yo no tengo la misma fuerza que tú, pero creo que has confundido mi necesidad de compartir las cosas con mis amigos con una debilidad. Sí me ayudan a salir más rápido de mis problemas, pero debes saber que las decisiones las tomo yo, y generalmente van en contra de lo que las demás personas me recomiendan hacer…
Siento que hasta el momento he tomado las decisiones correctas.
Ojalá que esta misma convicción y fuerza de voluntad me acompañen con lo que tenga que hacer en un futuro cercano y en un futuro lejano. Nadie sabe qué nos depare el destino.
Por el momento sé y agradezco tu presencia en mi vida, porque me has enseñado muchas cosas, me motivas a ser una mejor persona, alguien más maduro, responsable, adulto. A hacer las cosas bien cueste lo que cueste. A controlar mis impulsos, a razonar las cosas. Sobre todo te agradezco hermosos momentos de paz y felicidad, recuerdos, canciones y versos.
Tú mi amado tienes corazón de poeta, de aquellos que al hilo componen hermosas frases que le hacen cosquillas al corazón e iluminan el alma. Ojalá tuviera yo esa capacidad, pero me temo que debo limitarme a escribirlo todo en papel.
Sí te amo, de eso ya no cabe ninguna duda. Añoro tus besos cuando no estás conmigo, tus abrazos, tu aroma, tu espalda, tus brazos y tus manos. Tus hermosos ojos, tu tierna sonrisa, tus labios…
Adoro hablar contigo, puede ser de cualquier cosa y cualquier tema, y que brinquemos de tema en tema sin problema alguno.
¿Soy la persona que tú esperabas? Porque tú eres un ser maravilloso, incomparable que hace que mi ser se llene de regocijo y mi cara cargue una sonrisa tonta por dondequiera que voy.
¡TE AMO JUANJO!
Es verdad que yo no tengo la misma fuerza que tú, pero creo que has confundido mi necesidad de compartir las cosas con mis amigos con una debilidad. Sí me ayudan a salir más rápido de mis problemas, pero debes saber que las decisiones las tomo yo, y generalmente van en contra de lo que las demás personas me recomiendan hacer…
Siento que hasta el momento he tomado las decisiones correctas.
Ojalá que esta misma convicción y fuerza de voluntad me acompañen con lo que tenga que hacer en un futuro cercano y en un futuro lejano. Nadie sabe qué nos depare el destino.
Por el momento sé y agradezco tu presencia en mi vida, porque me has enseñado muchas cosas, me motivas a ser una mejor persona, alguien más maduro, responsable, adulto. A hacer las cosas bien cueste lo que cueste. A controlar mis impulsos, a razonar las cosas. Sobre todo te agradezco hermosos momentos de paz y felicidad, recuerdos, canciones y versos.
Tú mi amado tienes corazón de poeta, de aquellos que al hilo componen hermosas frases que le hacen cosquillas al corazón e iluminan el alma. Ojalá tuviera yo esa capacidad, pero me temo que debo limitarme a escribirlo todo en papel.
Sí te amo, de eso ya no cabe ninguna duda. Añoro tus besos cuando no estás conmigo, tus abrazos, tu aroma, tu espalda, tus brazos y tus manos. Tus hermosos ojos, tu tierna sonrisa, tus labios…
Adoro hablar contigo, puede ser de cualquier cosa y cualquier tema, y que brinquemos de tema en tema sin problema alguno.
¿Soy la persona que tú esperabas? Porque tú eres un ser maravilloso, incomparable que hace que mi ser se llene de regocijo y mi cara cargue una sonrisa tonta por dondequiera que voy.
¡TE AMO JUANJO!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)